
—¡El poder de los Basileus de Tadmur, es grande, siempre vemos el peligro, hasta en la oscuridad! —se jactaba Odenato un día, tomando el té.
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—Si eso es verdad —dijeron sus Nobles—, ¿cómo es que a veces te hemos visto con una lámpara de noche. ?
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—Verán —contestó Él—, sólo uso la lámpara para prevenir a otros de chocar conmigo.